Por qué el Sudoku mejora la concentración
Pensaba que era broma. Resulta que hacer unos cuantos al día algo cambia. Pueden ser los puzzles, puede ser otra cosa.

Hace dos años habría dicho que la página de Sudoku del periódico era lo último que me iba a llamar la atención. Pero cuando dejaron de imprimir el periódico, acabé haciendo Sudoku en el móvil durante el trayecto al trabajo. Y la cosa es que no se puede hacer a medias. O lo estás resolviendo de cabeza o estás metiendo números al azar esperando tener suerte. No puedes estar con otra cosa a la vez. No puedes dejarlo para luego y volver cuando te apetezca. Te sientas y lo terminas, o lo dejas.
Cada número encaja o no encaja. Hacer scroll no funciona así. Cuando haces scroll nada se termina nunca. No hay un sí o un no claro. En el Sudoku tienes un montón de pequeños momentos de haberlo logrado, uno detrás de otro. No sé por qué, pero se siente distinto.
Mi rutina es por la mañana, con el café. A veces hago otro por la noche si no hice el de la mañana. Me costó un poco coger el hábito de hacerlo cada día, pero al final de la primera semana ya se me olvidaba y tenía que abrir la app para ponerme al día. Ahora lo hago al empezar a trabajar, porque espero haber hecho mi ejercicio diario cuando abro la app, y al terminar de trabajar, porque pienso que todavía tengo que abrir la app para hacer el mío. Algunos lo usan como calentamiento pero a mí eso no me funciona. Uno al día es suficiente.
Prueba con uno solo. Yo lo hice y el resultado me sorprendió bastante. Normalmente mi concentración va subiendo poco a poco mientras trabajo en cualquier cosa. Pero el domingo, después de un Sudoku, mi concentración se disparó en lo que calculo fueron menos de 30 minutos. El puzzle era de dificultad media. Puede que la actividad en sí fuera lo que funcionó. O puede que fuera simplemente permitirme hacer esa única cosa en ese momento. Da igual. El efecto estaba ahí. Una actividad al día = ?