Conoce Coffee Sudoku
Recorrido rápido por lo que tiene Coffee Sudoku. Puzzles clásicos, tres modos ocultos, sin anuncios, sin registro, diez idiomas y una web donde también puedes jugar.

Varias personas me han preguntado qué hay realmente en Coffee Sudoku, así que este post es la app entera en una lectura. Si nunca la has abierto, empieza aquí.
En el centro está el Sudoku clásico. Cuatro dificultades, desde fácil hasta muy difícil. Notas a lápiz. Un cronómetro que puedes ocultar si no quieres competir contra ti mismo. Un contador de errores que también se puede ocultar. Elige lo difícil que lo quieras, toca un puzzle, rellénalo. Ese es el bucle principal y es el mismo en todos los dispositivos.
Luego hay tres modos ocultos que se desbloquean jugando. Termina Muy Difícil una vez y se abre el modo Zen. Dejan de marcarse los errores, desaparece el contador y resuelves a tu ritmo. Termina Zen una vez y se desbloquea Redactado. Los números empiezan a desaparecer del tablero cada quince segundos, y luego cada veinte. Tienes que recordar lo que había. Es una prueba de memoria pegada a un Sudoku. Termina Redactado una vez y se abre Killer. Jaulas con sumas objetivo, sin dígitos iniciales, un tipo de puzzle totalmente distinto. Escribí sobre Killer con más detalle en otro post.
El planteamiento es el mismo del primer día. SIN ANUNCIOS. SIN CUENTA. SIN SEGUIMIENTO. SIN COMPRAS DENTRO DE LA APP. Diez idiomas, incluidos inglés, español, francés, alemán, italiano, portugués, rumano, eslovaco, japonés y polaco. Compatible con lector de pantalla, para que funcione también para quien no puede usar la interfaz visual. Todo tu progreso se guarda en tu dispositivo, no en un servidor por ahí.
Se puede jugar de tres formas. En iPhone, en Android o en el navegador en coffeesudoku.com. La web usa el mismo generador y la misma curva de dificultad que la app. Hay un botón de compartir arriba en cualquier puzzle que te da un enlace al mismo tablero, así puedes pasarlo. Útil si quieres mandarle a un amigo el que te machacó. También puedes elegir un avatar desde el menú de perfil, con pelo, ojos, boca, tono de piel y color de fondo. Es un detalle, pero me gusta tener una cara que no sea la de por defecto.
La web también tiene una pequeña academia por si quieres mejorar de verdad. Cómo jugar, cómo resolver, consejos para principiantes, técnicas avanzadas, técnicas maestras y un atlas de técnicas con ejemplos resueltos. Nada está bloqueado. Lee lo que necesites y vete cuando hayas terminado.
Esa es la app. Coge un café, ábrela y juega uno. Si decides que merece quedarse en tu móvil, genial. Si no, ninguna lista de correo te perseguirá por ello.